El pasado miércoles 29 de abril, el Salón de Actos del Rectorado de la Universidad de Córdoba (UCO) se vistió de gala para celebrar un lustro de esfuerzos compartidos en favor de los más vulnerables. En este marco de celebración, nuestra delegada en Córdoba, Eloísa Cano, recibió en nombre de la Fundación Tierra de hombres un reconocimiento especial por nuestra labor y compromiso constante con el voluntariado y la solidaridad.
Este galardón, otorgado junto a otras siete entidades, refuerza el vínculo histórico que mantenemos con el Departamento de Cooperación y Solidaridad de la UCO, un organismo con el que compartimos la visión de un mundo más justo y equitativo.
Durante el acto se realizó un balance global de los últimos cinco años, repasando los hitos alcanzados por el área de cooperación de la universidad. Fue una jornada marcada por la emoción, especialmente durante los testimonios de dos universitarias que, gracias a las becas de la institución, pudieron trasladar su talento y compromiso al altiplano de Bolivia para realizar sus Trabajos de Fin de Grado (TFG). Su relato, fresco y vitalista, puso rostro a la importancia de la formación académica aplicada a la cooperación sobre el terreno.
Asimismo, se destacaron los logros de Refugio UCO, una iniciativa esencial que convierte a la Universidad en un espacio amable de acogimiento. Este programa permite que jóvenes que han visto interrumpidos sus estudios por causas ajenas a su voluntad puedan retomar su formación en Córdoba, beneficiándose de becas de alojamiento y manutención que les devuelven la oportunidad de labrarse un futuro.
La gala contó con la intervención de destacadas figuras de la comunidad universitaria, como el consejero José Carlos Gómez, la vicerrectora de Igualdad e Inclusión, Sara Pinzi, y las responsables del área, Mª del Carmen Cuéllar y Mª Teresa Hernández, junto a sus equipos técnicos. Todos ellos coincidieron en la importancia de dar continuidad a estos proyectos para cumplir con los objetivos de la Agenda 2030, transformando las políticas institucionales en ayuda real para las personas.
El broche de oro lo puso la música. La actuación de la cantante Miriam Toukan y Touk Andaluz llenó el rectorado de letras que expresaban el anhelo de paz y el sentimiento de su pueblo. El acto concluyó con una ovación unánime cuando todos los asistentes se unieron a la artista para cantar el «Aleluya», cerrando una jornada que reafirma que la unión entre la universidad y la acción social es la herramienta más poderosa para el cambio.
Desde la Fundación Tierra de hombres, agradecemos profundamente este reconocimiento y renovamos nuestro compromiso de seguir trabajando mano a mano con la Universidad de Córdoba por la infancia y la solidaridad global.
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