Con tan solo 20 meses de edad este valiente niño emprende el viaje de vuelta a su hogar tras haber sido intervenido por el equipo de Cardiología del Hospital Materno Infantil de Málaga en una operación que le permitirá desarrollarse con total normalidad

De madrugada, entre el cansancio lógico del viaje y un torrente de emociones difíciles de explicar, el pequeño Ethan ha regresado finalmente a su Benín natal. Atrás quedan meses de incertidumbre y cuidados intensivos en la capital malagueña, donde aterrizó con un corazón enfermo que hoy, gracias a la excelencia del equipo de Cardiología del Hospital Materno Infantil, late con una fuerza renovada. El éxito de esta intervención quirúrgica supone mucho más que un hito médico; representa la oportunidad de que un niño que no llega a los dos años pueda crecer, jugar y vivir con las mismas oportunidades que cualquier otro pequeño.

Esta historia de éxito no se explica sólo en los quirófanos, sino también en el calor de un hogar. Durante su estancia en España, Ethan ha contado con el pilar fundamental de Marina, su madre de acogida, quien ha ejercido un papel sobresaliente a pesar de ser su primera experiencia en este programa. Marina, apoyada incondicionalmente por sus padres —quienes han ejercido con devoción de «abuelos» de acogida—, ha sido la encargada de proporcionar la estabilidad y el cariño necesarios para la recuperación del menor. El momento de la partida, aunque esperado por ser el objetivo final del programa, ha dejado una huella emocional profunda en una familia que se ha volcado con una dedicación ejemplar.

El regreso a Cotonou ha sido coordinado por David Quintana, un experimentado colaborador que ha garantizado que el trayecto fuera seguro y tranquilo hasta poner al niño en manos de sus padres biológicos. Esta labor de acompañamiento, avalada por los años de experiencia y la empatía de los profesionales de Aviación Sin Fronteras (ASF), es el último eslabón de una logística compleja donde el factor humano siempre es la prioridad.

La llegada de Ehtan a España fue posible gracias a la colaboración entre la Fundación Tierra de hombres España y La Chaîne de l’Espoir, una organización que trabaja en países con escasos recursos sanitarios y selecciona a los niños con graves patologías cardiacas para ser trasladados a España y en nuestro país recibir tratamientos que son inaccesibles en sus lugares de origen debido a la falta de infraestructuras necesarias para ello; equipos médicos cualificados y centros sanitarios de alta, tecnología.

Este desenlace feliz forma parte del programa «Viaje hacia la Vida», una cadena solidaria que se sostiene sobre el compromiso de voluntarios y familias de acogida. La labor de la Fundación es posible gracias al apoyo de instituciones y empresas patrocinadoras como Reale Seguros, Dental Company, la Diputación de Córdoba, Obra Social La Caixa, la Diputación de A Coruña, Delikia y el Ayuntamiento de A Coruña. Gracias a esta suma de esfuerzos institucionales y privados, historias como la de Ethan dejan de ser un sueño para convertirse en una realidad de vida y esperanza que siempre guardará un pedazo de las risas de este pequeño en tierra malagueña.