Detrás de cada intervención médica y cada traslado sanitario, hay historias humanas que nos recuerdan por qué nuestra labor es tan necesaria. El pasado 17 de febrero, vivimos uno de esos momentos que dan sentido a todo nuestro esfuerzo: la despedida del pequeño Ethan.
Para decir adiós a Ethan, elegimos un ambiente distendido y alegre. Nos reunimos en una cafetería con ludoteca, el escenario perfecto para que nuestro pequeño valiente sacara a relucir toda su energía. Mientras los voluntarios y su familia de acogida compartíamos impresiones y anécdotas entre cafés, Ethan no paró ni un segundo de jugar con las monitoras. Verlo correr y disfrutar así es la mejor prueba del éxito de su recuperación. Fue un ratito lleno de ternura, en el que las voluntarias aprovecharon para darle esos últimos besos y «achuchones» antes de que emprenda el vuelo de regreso a su hogar.
Uno de los pilares de Tierra de hombres son nuestras familias de acogida. En esta ocasión, pudimos escuchar a Marina, la mamá de acogida de Ethan, quien compartió con nosotros lo que ha significado esta experiencia para ella. «No me la hubiera perdido por nada del mundo, lo he disfrutado muchísimo», nos confesaba Marina con una sonrisa de satisfacción. Su generosidad y cuidado han sido fundamentales para que Ethan se sienta seguro y querido durante su estancia en España. Escuchar su entusiasmo nos reafirma en la importancia de crear estos vínculos que rompen fronteras.
Como en toda despedida de nuestro proyecto «Viaje hacia la Vida», hay una parte logística fundamental. Entre risas y juegos, también hubo tiempo para repasar las pautas del equipaje y coordinar el traslado. Ethan viajará hacia Cotonú acompañado por un profesional experimentado, garantizando que el reencuentro con su familia biológica sea tan seguro como emocionante.
Ethan se marcha siendo un niño profundamente sociable y cariñoso, un pequeño que se ha ganado el corazón de todos (y especialmente de sus «abuelos» de acogida, con quienes ha creado una complicidad mágica y traviesa).
Desde la Fundación Tierra de hombres España, queremos agradecer a Marina, a todo el cuerpo de voluntarios y a los profesionales médicos por hacer posible que Ethan regrese a casa con un futuro lleno de salud por delante.
Cada niño que vuelve sano a su país es una victoria compartida. ¡Buen viaje, Ethan!
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